Del Espíritu Gregario y la Guerra Total

Joseph Goebbels era el Ministro de Propaganda de la Alemania Nazi, y era bueno haciendo su trabajo. De hecho, extremadamente bueno.

Tanto, que en aquellos momentos en donde ya todo se daba por perdido (se había perdido en Stalingrado, los aliados ya habían desembarcado y sus posiciones en África habían sido desmanteladas), logró convencer al alto estamento militar alemán de continuar con la guerra… “Guerra Total”, así lo llamó.

¿Qué hizo que el sentido de supervivencia de todo un pueblo se perdiera?

En la Alemania Nazi había gente brillante, había científicos renombrados, y había líderes con una capacidad más que demostrada de abordar grandes proyectos. ¿Qué hizo que este tipo de personas ignoraran tanta evidencia de la pronta exterminación de sus ciudades y se lanzaran a una empresa suicida como la “Guerra Total” contra los aliados?

“la respuesta es clara: un liderazgo fuerte y una capacidad extraordinaria para manipular a las masas ”

Después de ver el video que pongo a continuación creo que la respuesta es clara: un liderazgo fuerte y una capacidad extraordinaria para manipular a las masas .

Pero sobre todo, un espíritu gregario de las masas (o lo que algunos psicólogos llaman “prueba social“), el  cual explica por qué cuando estamos en grupo nos sentimos más cómodos haciendo como lo hace la manada, caminando hacia donde va la manada, pensando como la misma manada.

Como ovejas asustadas

Lo mismo que hace que aplaudamos cuando alguien empieza a hacerlo en un recital, o que nos sintamos más cómodos para bailar cuando todos nuestros acompañantes ya se han levantado de sus sillas, o que terminemos apoyando una opinión política que nuestros pares comparten: ese es el Espíritu Gregario acallando nuestras propias ideas.

¿Cuántas de nuestras ideas realmente han nacido de nuestro propio convencimiento o reflexión, y cuántas lo han hecho porque alguien cercano a nuestro círculo social o a nuestros afectos la pensó?

“hacer propias ideas de otros sin medirlas contra nuestro propio esquema de valores es un peligro”

El Espíritu Gregario es naturalmente un mecanismo de defensa de las masas, pero a esta altura de nuestra evolución el hacer propias ideas de otros sin medirlas contra nuestro propio esquema de valores es un peligro y un desperdicio de nuestro recién ganada capacidad de análisis (sólo la hemos tenido unos pocos miles de años, mientras nos movíamos como ovejas asustadas -de ahí lo de “gregario”- desde hace millones).

Las neuronas desperdiciadas

Si hacemos nuestras las ideas de nuestros pares sólo porque saben gritarlas más fuerte, podríamos terminar recitando como loros un discurso que no es el nuestro (hay cientos de ejemplos de esto en la religión y en la política, que es en donde más florece). O podríamos terminar defendiendo lo indefendible.

Podríamos, incluso, ser una de las ovejas que Goebbels exaltó en su discurso.

Mírelo y saque sus propias conclusiones. O si quiere, léalo aquí (es más espeluznante aún).