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3 Razones por las cuales creo que Groupon no es la Octava Maravilla (para el vendedor)

Groupon y sus similares son un modelo de negocio nuevo e interesante para los usuarios. Pero peligroso para los empresarios.

En términos generales, es un sistema de cupones virtuales que se caracteriza por la agresividad de los descuentos (de hasta un 70%, según he visto).

Los comerciantes que acceden a dar dichos descuentos lo hacen con 3 esperanzas:

  1. Exponer su marca al público al cual llega Groupon (bastante amplio, no se puede negar).
  2. Conseguir nuevos clientes
  3. Generar, en el proceso, alguna ganancia

Lo anterior es una falacia. Y explico por qué…

1. La marca de la empresa se expone… pero no de la forma deseada.

Aunque no es mentira que hay exposición, habría que revisar el comportamiento de los usuarios ante los cuales se expone la marca. Mi teoría es que, dado que las comunicaciones están sujetas a las condiciones de la oferta visual y los términos de Groupon, la mayor exposición la logra el porcentaje de descuento VS beneficios, antes que la marca.

Esto se puede inferir haciéndonos una simple pregunta: si a la oferta presentada en el email o website de Groupon se le cambia nuestra marca por la de la competencia, ¿el cliente lo percibiría?.

Creo que no. Sólamente notaría si el descuento es mayor o menor, lo cual es precisamente el objetivo de estos mecanismos de mercadeo.

2. Se consiguen nuevos clientes… ¿pero se logrará su fidelidad?

Mi teoría es que el esfuerzo de fidelización se pierde, sobre todo tratándose de negocios de un solo contacto. Me explico: creo que es muy difícil generar fidelidad en un cliente que viene con un cupón del 70%, recibe su producto y se va. Incluso, me parece hasta difícil en un restaurante.

Quizá la historia sea distinta con suscripciones o servicios profesionales de vanidad, que tienen índices de fidelización exactos a los índices de satisfacción. O quienes venden los cupones como “boleta de entrada” para que después se consuma más (que a la larga no es más que un engaño).

Pero no es el caso de una cena: voy, compro un cupón de descuento con el cual terminaré pagando el 30% del precio real, ceno y aunque me parezca muy bueno difícilmente regresaré en otra noche a pagar el 100% del valor.

3. No se generan ganancias…

Las empresas serias crean cupones basados en un ejercicio financiero que castiga el presupuesto de mercadeo, no las utilidades. Pero esto no es lo que hace un emprendedor normal, por que, no nos digamos mentiras, rara vez tienen un esquema contable que diferencia esos dos rubros.

Por ello, las ganancias, si es que se genera alguna, terminan siendo mucho más bajas frente al esfuerzo de promoción que otro tipo de mercadeo. Aunque, también seamos realistas, ganancias son ganancias.

Un pequeño ejercicio de cómo funcionaría para un emprendedor

Hagamos un ejercicio muy corto… digamos que vendo zapatos. Y que doy un 50% de descuento sobre un par de zapatos de $100.

Ahora, como soy un hábil negociador, logro que Groupon utilice el (rara vez usado) límite de otorgamiento del cupón. O sea que exijo que para que los cupones sean redimibles se vendan al menos unos diez pares de zapatos. O sea que terminaré generando $500 en ingresos, como mínimo.

Ya debemos estar en el límite del punto de equilibrio, pero qué caramba… sigamos.

Ahora viene la negociación con Groupon, quien me exigirá que sean sus creativos quienes desarrollen la oferta, redacten los términos y un 50% sobre los ingresos. Pero nos convencen acerca de las bondades de la exposición de marca y el dinero que generaremos después en el proceso de la fidelización.

O sea que de una venta de artículos con un valor de mercado de $1.000, recibiré $250 después de todo el ejercicio.

Pero habré ganado 10 futuros clientes, con quienes inicié con pie izquierdo al acostumbrarlos a que mis productos pueden costar el 50% de mi oferta original.

Aunque en mis estudios de Ingeniería me fue muy bien en Cálculo Diferencial, debo confesar que no lo hice tan bien con Matemática Estructural, razón por la cual mi obtuso cerebro ve esto como un negocio malo.

Pero bueno, si está en furor debe ser que algo me debo estar perdiendo.

Mis conclusiones

Creo que Groupon y sus similares basan su valor en premisas que parecen obvias, pero que no resisten un análisis profundo. En términos generales prometen que si inviertes en esos cupones ahora, con la fidelización y el volumen lograrás recuperar la inversión y los clientes serán tuyos.

Pero por las razones expuestas arriba dudo mucho que los clientes sean fidelizables (de hecho, creo que los caza-cupones -que es en lo que nos convierten- somos los peores tipos de cliente).

Y puede que genere unas ganancias mínimas, pero en el largo plazo el ejercicio no habrá servido más que para aumentar los temores de muchos valientes empresarios frente a los negocios en línea.

Creo que aquí el punto importante es aclarar las expectativas y dejarlas en su justo punto. El modelo puede que funcione, pero no con la contundencia que soñamos al ver semejante maravilla.

Eso sí, como usuario y caza-cupones enfurecido que soy, agradeceré que los empresarios inviertan en mí aunque (es bueno que lo vayan sabiendo) de nada les servirá, porque soy in-fidelizable (a menos que me sigas ofreciendo descuentos del 50%).


Los tontos al final del alfabeto

Según este estudio, resulta que quienes tenemos apellidos que comienzan por letras ubicadas al final del alfabeto (de Rodriguez a Zúñiga) respondemos mucho más rápidamente a las promociones comerciales.

La conclusión de Slate es:

Para los profesionales del mercadeo, la pregunta relevante es: ¿es más rentable dirigirse directamente a quienes tienen apellido entre la R y la Z?
La respuesta, al parecer, es “Si”.

Lo curioso es que los profesores que condujeron el estudio no pudieron concluir si los que estamos en dicho rango somos tontos o compradores inteligentes.

En mi experiencia, y siendo parte del grupo objetivo de este estudio, creo que es la primera opción. Tengo pruebas.

La falacia de la Sabiduría de los Mercados

El mercadeo tradicional dicta que debemos aprender a escuchar la voz de las mayorías. Según esta premisa debemos asumir que cada individuo toma decisiones independientemente de la opinión de los demás.

Y esto no es cierto.

Por ejemplo, es poco probable que uno escuche una canción porque la descubrió en un añejo repositorio musical. Pero es mucho más probable que la escuche si un amigo/conocido se la ha referido o la ha escuchado en los medios.

La Ventaja Acumulativa con la que parten los productos (artistas en nuestro ejemplo) es asombrosamente más poderosa en términos de penetración de mercado. Y pelear con ello es complejo, y caro.

Por ello, si no contamos con dicha ventaja (ni con su inmenso presupuesto), mi consejo es utilizar técnicas para capturar “cazadores de joyas” que rieguen la bola y cuenten a los demás acerca de nuestro producto.

¿Cómo cazar a un “cazador de joyas”? Eso es otro tema. Pero es la forma correcta de voltearle la torta al mercadeo tradicional.

Si yo fuera empresario…

Informe de Internet Colombia - Octubre 2007…y viera el último informe sobre penetración de Internet en Colombia, estaría muy inquieto.

Si fuera publicista, evangelizaría a mis clientes en el potencial tan inmenso que hay pautando en los grandes medios de Internet.

Si fuera consultor de tecnología, montaría gratis una Intranet para mis clientes preferenciales y les vendería servicios para incluirle interfaces seguras a los sistemas corporativos. Así, cuando la conviertan en una Extranet, podría ayudarles en el futuro a montar sus redes, seguridad y demás cosas.

Si fuera desarrollador de páginas web, le compraría un dominio a cada uno de mis clientes con su nombre o el de sus hijos (no el de la empresa) y le ofrecería poner sus fotos familiares en Internet. Después, viene el negocio.

Si estuviera fuera de Colombia, comenzaría a ver el potencial que hay en este mercado para exportar o llevar servicios.

Si fuera cualquiera de los anteriores (o ninguno de los anteriores) abriría mi propio blog y comenzaría a documentar el desarrollo de mi negocio semana a semana y pondría la dirección en la firma de mi correo electrónico; no importa que nadie me visite aún: con UN solo negocio que impulse con esta técnica, se pagará.

También, miraría con detalle este listado.

Con 10 millones de potenciales compradores en Internet…. ¿que haría usted si fuera..?

  • Un estilista (o peluquero)
  • Un prestamista
  • Dueño de una tienda de videos
  • Un transportador
  • Un pastor evangélico
  • Un editor de revistas

El ejercicio mental es interesante…. ¿o no?

Pero un momento! Yo soy empresario!

La equivocación de Andrés López al pelear con los piratas

Creo que Andrés López está perdiendo una oportunidad increíble de cambiar la torta en la pelea contra la piratería.

Por hacerle el juego a las grandes multinacionales de la industria del video, Andrés ha incluído toda una retahíla acerca de “Piratear es malo, debes ser una mejor persona, gracias por comprar este DVD y no comprarlo pirata”.

Pero esta advertencia no ha afectado en nada a la industria de las copias ilegales, una industria fuera de control a la cual no han sabido reaccionar los grandes del entretenimento. Al día siguiente del lanzamiento de su último DVD, en el semaforo de la salida del barrio ya se vendía la copia pirata.

Por qué no dejar de pelear con los piratas, y más bien usar a los piratas

La industria de la publicidad es inmensa, y busca contenidos permanentemente para distribuir sus promociones.

¿Por qué no impulsar una copia de bajo costo, pero con mucha publicidad?

Igual, los que compramos las copias legales de las cosas que nos gustan lo hacemos por motivaciones distintas a la de “ser una buena persona” o “colaborar con el artista”. No. Lo hacemos por otras razones que he retomado constantemente en este blog.

La idea sería tener la alternativa: el DVD original, con todos los juguetes, y la otra.

Para el consumidor compulsivo de copias ilegales (lo siento, no podrás ganar esa pelea, Andrés) el poder adquirir una copia de $2 o $3 dólares sabiendo que es original pero que contiene cortes comerciales, o está empacada en la caja de un patrocinador, o simplemente está plagada de volantes, es una forma interesante de darle a las multinacionales lo que quieren (exposición), al pirata lo que necesita (una pequeña ganancia) y a dicho consumidor una alternativa.

Así, creo que Andrés realmente lograría hacer un cambio, pensando distinto. Y aún está a tiempo.

Los vendedores de software son mentirosos

O por lo menos eso hace pensar este video de una audiencia de un vendedor de software ante la “Software Truth Commission“.

Obviamente, es una parodia. Y una curiosa forma de mercadeo. Vamos a seguirles la pista…

Epilogo la broma más pesada del Marketing-Terrorista

b-hoax-pri.jpg Así como ahora Ben-Laden es el terroristas más famoso (y más buscado) del mundo, parece ser que Sean Stevens y Peter Berdovsky, autores del Boston-Hoax (como finalmente se definió el suceso) están en su cuarto de hora mediático y aunque aparecieron esposados como “delincuentes” se burlan de ello.

Más que la pelícla Aqua…no se qué… que pretendían promocionar, sus rostros han aparecido en cientos de publicaciones y desatado una polémica sobre qué tan lejos puede llegar el Guerrilla-Marketing?

Steven de 28 años y Berdovsky, de 27, fueron formalmente acusados por la ciudad de Boston de realizar “bromas pesadas” y causar “desorden público”, cargos de los que, por cierto se declararon inocentes. Como bien lo decía Seth Godin, qué cinismo.
Aunque ambos fueron puestos en libertad después de pagar una fianza de de 2.500 dólares, parece ser que el regaño y descontento general no sirvió para menguar su desfachatez e irreverencia.

b-ho-1.jpg Ante las preguntas de periodistas prefirieron recurrir al sarcasmo, como bien lo precisó en NY-Times:

“De lo que realmente queremos hablar hoy, y parece que es importante para algunas personas, es sobre los cortes de pelo de la década de los 70″

Dijo Berdovsky, de largas trenzas rastas. Veremos si la risa les va durar mucho.

Mercadeo terrorista (que no Mercadeo de Guerrilla)

caos_campana_dibujos_animados.jpgLa mañana del 1 de febrero Boston se despertó con la más grande amenaza de bomba desde el 11-09.

CNN, ABC News y otras cadenas hicieron un “breaking News” para informar sobre bombas en puentes, estaciones de metro y otros lugares públicos de la ciudad.

Los sospechosos ‘artefactos’ fueron descritos como brillantes tableros con extrañas figurillas que emitían música y parecían enojadas, además, se dejaban entrever algunos cables que hicieron prever lo peor.

Su remoción por parte de escuadrones anti-bombas de Boston paralizó la ciudad durante horas. Uno de los tableros incluso fue detonado, el tráfico fue un caos, en algunos sitios públicos se vivió el pánico.

Pero no era más que una campaña publicitaria para el estreno de una película.

Cruzando la línea

El objetivo de la campaña era promocionar la versión cinematográfica de los dibujos animados Aqua Teen Hunger Force del Canal Cartoon Network, a estrenarse en Marzo. Dichos monos (ahora célebres) narran la historia de una hamburguesa, unas papas fritas y un batido, y se emiten en el horario adulto del canal.

El alcalde de Boston Thomas Menino anunció sanciones a la empresa Turner Broadcasting propietaria del canal y quien ordenó la campaña.

De hecho, la agencia publicitaria ya está alarmada y cambiaron su website por esta declaración pública:

We at Interference Inc. regret that our efforts on behalf of our client contributed to the disruption in Boston yesterday and certainly apologize to anyone who endured any hardship as a result. Nothing undertaken by our firm was in any way intended to cause anxiety, fear or discomfort to anyone. We are working with Turner Broadcasting and appropriate law enforcement and municipal authorities to provide information as requested and take other appropriate actions.

Lo que más me dejó impactado fué la presentación de Interference Inc.:

We are a nationwide guerilla and alternative marketing agency from idiation through tactile implementation and staffing.

Y dicen que ya todo está inventado…

(*) Unas horas después, mi infaltable Seth Godin hizo una reseña al respecto. Fabulosa.

Jesus ama a Osama

Este cartel, de una Iglesia Bautista Australiana, dice que el objetivo de este mensaje es “recordar la máxima cristiana de amar al prójimo”.

En letra muy menuda el cartel aclara: “Jesús dijo: ‘Ama a tus enemigos y ora por quienes te persiguen’”.

Quien puede decir que esto no es Mercadeo de Guerrillas (o Guerrilla Marketing ) en su más pura esencia?

Hazme una parodia, por favor

Puede ser impresion mía, pero creo que antes de Internet, a ninguna empresa le causaba mucha gracia que le hicieran alguna parodia acerca de sus productos o servicios. Y ahora me parece que las estimulan para obtener publicidad gratuita.

Ya había escrito antes sobre la parodia del iPhone. Pero con YouTube (con más de 100 millones de videos al día) la cosa es a otro precio.

En su blog, BL Ochman nos recuerda como un joven realizador publicó en YouTube una parodia del famoso comercial de los caramelos GOAL. El anuncio original era mucho más logrado, pero lo importante era encontrar un usuario que se tomara la molestia de parodiarlo y subirlo a Internet.

BL afirma:

Las compañías deberían estar abrazando a los clientes evangelistas que gastan su tiempo y talento en hacer parodias como éstas.

Creo que ha llegado el momento de que las grandes empresas opten por hacer parodias —benignas— de sus productos, tal como el Big-ad, del que hablamos hace poco, y buscar distribuciones virales.

¿O más bien deberían incentivar a los “clientes evangelistas” para que ellos hagan el ‘trabajo sucio’?