innovación

5 cosas que me sorprenden

Hay días en que es preferible que otros piensen por uno. Y que lo sorprendan.

Para la muestra, cinco botones…

1. La capacidad de innovación de la industria editorial

A diferencia de la industria musical y del cine que se gastan todo el presupuesto de la innovación en buscar piratas, la industria editorial ha entendido que la tecnología es el medio para llegar a su público y regar la voz sobre sus novedades más fácilmente.

Dos notas que demuestran que sus movimientos han permeado otras mentes innovadoras:

2. Lo mal que entendemos el trabajo de otros

Por ejemplo, pensamos que los militares son de derecha, los contadores son aburridos o que los recaudadores de impuestos son enemigos de la clase media. Me encantó ver esta forma distinta de ver el mundo.

http://www.theatlantic.com/business/archive/2011/09/what-people-dont-get-about-my-job-from-a-rmy-soldier-to-z-ookeeper/244231/

3. Lo rápido que puede envejecer un libro sobre Social Media

Este libro fue escrito en 2009, pero al leerlo sentí que era de mil ochocientos algo… sus referencias eran viejas, e incluso dice que “Facebook sería el 6o. país en el mundo por número de personas”. Ya sería el tercero.

Creo que nunca escribiré un libro sobre Social Media.

http://www.twistimage.com/book/

4. El inglés es el idioma más eficiente para consumir información

Esto es súper interesante: investigadores de la Universidad de Lyon estudiaron varios idiomas en términos de la “densidad de información contenida en una sílaba”. Las variables de estudio fueron arbitrarias (por ejemplo, el idioma de referencia fue el vietnamita), pero las conclusiones demostraron consistencia estadística.

Pues resulta que el inglés tiene la densidad más alta: 0,91. El español fue uno de los que menos densidad tenía, con 0,63. El perdedor absoluto, el japonés: 0,49.

Palabras más palabras menos, es más eficiente decir algo en inglés que en español o japonés.

http://www.time.com/time/health/article/0,8599,2091477,00.html

5. Para los romanos, las pirámides eran tan antiguas como los romanos lo son para nosotros

Esta y otras entretenidos datos históricos curiosos (por decirlo decentemente) están recopilados aquí (lo recomiendo, lo disfruté mares):

http://www.bspcn.com/2011/08/24/the-biggest-history-mindfxxks-1/

Me preguntan qué es Innovación. Esto dije…

Así respondí a un medio impreso de circulación nacional que solicitó mi definición de Innovación:

¿Cuál es la importancia de que las organizaciones estén innovando constantemente en sus procesos y por qué es importante el papel que juega la gerencia en este aspecto?

Innovar es, por definición, todo cambio que genera valor agregado. Pero lo cierto es que es la única forma cierta para sobrevivir en el mundo de los negocios: permite consolidar y expandir cuotas de mercado, visibilizar nuestra marca, fidelizar nuestros clientes y generar un ambiente empresarial propicio para el crecimiento.

Es, en resumen, un componente clave para competir y no morir en el intento.

Y la gerencia no sólo debe ser responsable de la fijación de la innovación en la genética empresarial: debe incentivarla, aterrizarla y llevarla a puerto firme en los procesos corporativos. Una gerencia divorciada del concepto de innovación inevitablemente llevará a la compañía al ostracismo y la obsolescencia.

 

Aquí está el artículo: Publicidad, calidad e innovación, claves para posicionar productos (y aquí la referencia directa a la parte en donde me citan, si no quiere leer el artículo completo).

Encendiendo la máquina de la innovación

Tim Harford - Autor de "Por qué todo éxito inicia como un fracaso"

Algo de sarcasmo… ¿dónde está la innovación?

Tyler Cowen dice que “las frutas fáciles de recoger han sido cosechadas”, para indicar que la innovación ha reducido su marcha desde hace varios años. Los 747 siguen dominando los cielos después de 40 años de su primer vuelo, y el transbordador espacial terminó su vida útil antes de ser renovado, por poner un par de ejemplos.

La pregunta es.. ¿cómo incentivar la innovación?

Tim Harford, columnista del Financial Timesdescribe los dos métodos que han tenido éxito en los últimos años:

1. Dar Premios e Incentivos a la innovación

Netflix, por ejemplo, usó 1 millón de dólares que recibió por incentivo a la innovación en su sistema inteligente de recomendaciones (que ahora se usa en otras iniciativas). La fundación de Bill Gates, junto con 5 gobiernos, invirtió 1.500 millones de dólares en incentivos parecidos para una vacuna contra el neumococo, cuyos resultados ya afectan positivamente la vida de niños pobres en el mundo.

Y para no ir más lejos, Google permite a sus empleados utilizar 1 día laboral a la semana para sus proyectos personales (lo cual, si lo vemos desde una perspectiva económica, es muy costoso).

2. Fondear iniciativas de alta especulación

La lógica es simple: los proyectos que persiguen “ideas locas” o con una probabilidad no tan mínima de fracaso.

Resulta que esta aproximación genera un efecto curioso: los científicos se equivocan más, pero sus informes y artículos con los resultados terminan siendo una fuente invaluable para muchos otros investigadores, convirtiendo esos informes en los más codiciados por la comunidad científica y de “innovadores profesionales”, lo cual resulta generando mejores ideas y más atrevidas iniciativas.

De hecho, la comunidad científica ha venido incentivando la “investigación con resultados improbables” de una forma muy curiosa con los Premios Ig Nóbel.

 

Interesantes aproximaciones. Y mucho más interesante implementarlas.

 

 

Apuntar a las estrellas para llegar al cielo

Opera ha prometido cambiar la web, y para muchos ha sido una exageración.

Yo les abono la valentía.

Creo que es valiente prometer un cambio en algo de tan inmensas proporciones, y esto tiene mucho que decir de la forma como esta empresa encara el mundo: asume la posibilidad de cambiarlo

Atreverse a anunciar un resultado de tan inmensas proporciones sólo está permitidio para quienes piensan en grande. Y creo que en esto realmente consiste la innovación.

Sin importar si lo logran, la valentía y visión de esta gente es muy inspiradora. No creo que se me vaya a quitar hoy de la cabeza el reto de generar UNA idea, funcione o no, para reinventar mi negocio.

El duro camino de la innovación

Por ahora, todos parecen odiar la nueva interfaz de Facebook (hasta los mismos empleados de la compañía). Sin embargo, Scoble dice que es una de las jugadas más brillantes de mercadeo en décadas.

Esto es lo que pienso: cuando tenemos una visión clara de nuestro negocio y sabemos hacia donde vá, hay que seguir la línea, a pesar de la resistencia de nuestros clientes. Ese es el camino de los innovadores.

Y para vencer esta resistencia, requerimos 3 pasos:

  1. Generar confianza
  2. Educar (“evangelizar” le llaman algunos)
  3. Medir constantemente, para asegurarnos de que no estemos perdiendo más de lo que esperamos ganar.

Y en el camino, estar dispuestos a perder algunos de nuestros clientes más conservadores. Y podría apostar que ni siquiera esos clientes van a irse, por la misma razón que tienen esa cantidad de personas que odian el nuevo Facebook, pero siguen usándolo.