educación

Nosotros, los hijos de la web

Para quienes hemos visto con preocupación la forma errática como los gobiernos y algunas industrias (la musical es la más prominente) manejan el tema de  los derechos de autor, fue una bocanada de aire fresco este ensayo de Piotr Czerski.

En él, Czerski captura el espíritu de las nuevas generaciones, la forma como ven Internet.

Algunos apartes:

Internet no es para nosotros algo externo a la realidad, sino una parte de ella: Una capa invisible, pero constante, entrelazada con el ambiente físico. Nosotros no usamos internet, nosotros vivimos en internet y junto a ella. (cita)

Habiendo crecido en internet, pensamos distinto. La habilidad de encontrar información es algo básico para nosotros, como lo es para vos la habilidad de encontrar una estación de tren o una oficina de correos en una cuidad que no conocés. (cita)

Para nosotros, internet es como una memoria externa compartida. No tenemos la necesidad de recordar detalles innecesarios (cita)

Estamos dispuestos a pagar más, pero esperamos recibir un valor agregado: un empaquetado interesante, un gadget, una calidad mayor, la posibilidad de mirarlo aquí y ahora, sin la necesidad de esperar a que el archivo se termine de descargar. (cita)

Nuestra visión de la estructura social es diferente de la tuya: La sociedad es una red, no una jerarquia. Estamos acostumbrados a poder iniciar una conversacion con cualquiera, sea un profesor o una estrella pop, y no necesitamos ninguna calificación especial asociada a nuestro status social. El éxito de la interacción depende solamente de si el contenido de nuestro mensaje sera considerado importante y digno de una respuesta. (cita)

Lo que valoramos más es la libertad: libertad de expresión, libertad de acceso a la información y a la cultura. (cita)

Fuente: Nosotros, los hijos de la Web-Piotr Czerski

(Aquí hay otra traducción de Alt1040)

El sentido común ya no sirve de mucho para resolver problemas sociales

Duncan Watts

Duncan Watts

A medida que los problemas sociales se van extendiendo, el famoso “sentido común” (en el cual recae una gran parte de nuestras decisiones en el día a día) es menos y menos acertado.

Esto lo afirma Duncan Watts, autor de Everything Is Obvious: *Once You Know the Answer:

El sentido común puede ser que haya sido una buena herramienta para la mayor parte de nuestra historia evolutiva en donde los humanos podríamos ignorar sin riesgos lo que sucedía en el mundo. Pero los problemas del mundo moderno -distribución de la riqueza, desarrollo sostenible, salud pública- requieren que entendamos las causas y los efectos en sistemas complejos, con consecuencias que  se van revelando a lo largo de años e incluso décadas. Para este tipo de problemas, no hay razón para creer que el sentido común vaya a servir de algo. 

A partir de esto, la conclusión de Watts es fascinante: hay que darle un chance a la ciencia para explorar soluciones a problemas sociales y políticos.

Los problemas sociales no deben seguir viéndose como el sujeto de debates retóricos, sino con una aproximación científica. Científica en el sentido de que debemos combinar teoría, datos y experimentación para poder llegar a conclusiones más profundas que las que obtenemos a través de la intuición y la experiencia. 

El sentido común y la intuición funcionan cuando no hay datos. Pero actualmente, en un mundo interconectado e hiperinformado, mal podemos decir que no tenemos información.

El sentido común ya es obsoleto.

La Industria que más persigue la piratería nació, precisamente, de la piratería

La producción en cine nació en New York en la década de 1890, pero floreció en Hollywood. La razón de mudarse 4.000 kilómetros no fue sólo por cuestiones climáticas: fue para evadir las leyes de Propiedad Intelectual.

Thomas Alva Edison

Thomas Alva Edison - Perseguidor de la entonces naciente Industria del Cine

Para hacer la historia corta, Thomas Alva Edison (sí, el inventor de la bombilla) creó una compañía llamada “Motion Picture Patents Company” -radicada en New Jersey- que perseguía con demandas a todo aquel que usara el equipo filmográfico inventado por Alva en producciones no autorizadas por él mismo.

Los pequeños productores, para evitar estas demandas y huyendo de las patentes y los costos de propiedad intelectual, se radicaron en Los Angeles, en donde las leyes eran un poco más laxas en el asunto y el estado de California los protegía.

Ahí, crearon compañías como Universal Pictures, Warner Brothers, 20th Century Fox, Paramount y MGM.

Wow. ¿Esas no son las mismas compañías que persiguen a los peligrosísimos piratas informáticos que violan su propiedad intelectual?

El mundo de los negocios, claramente, puede ser muy hipócrita.

 

Fuentes:

¿Qué vas a hacer con tu vida?

¿Qué quieres hacer con tu vida?

Este poster está inspirado en un trino de @eskimon. Lamentablemente, embolaté el enlace, pero apenas lo vuelva a ver lo enlazo aquí. ;)

“Papá, ¿puedo abrir mi perfil en Facebook?”

Un canal local me ha pedido dar una opinión acerca de los peligros y oportunidades que las Redes Sociales pueden presentar para niños y adolescentes, a propósito de mi conferencia. Aquí hay un breve esbozo de mis respuestas a su cuestionario (está escrito a la carrera, así que pido mil disculpas por incoherencias en la redacción).

¿A qué edad pueden empezar los niños a usar las Redes Sociales?

Las redes para niños (como Club Penguin o Webkinz) son seguras y aptas para todo niño que sepa manejar un computador. Facebook (se supone) es para mayores de 13. Y hay muchas otras que no tienen límite (como Twitter).

Pero seamos francos: esos límites no generan ninguna restricción real para que un niño haga uso de esos contenidos o de la experiencia de una red social (¿o cuántos sobrinos o amigos de sus hijos tienen ya cuenta en Facebook sin haber cumplido 13?). El límite realmente lo ponen sus padres, quienes determinan (si es que se dan cuenta) si el niño está en condiciones o no de interactuar en una red de este calibre.

El tema es largo, pero se puede resumir en que algunas redes sociales (como Facebook) no han sido diseñadas para niños pequeños, así como las redes de juegos no son aptas (ni llamativas) para adultos. Las restricciones están ahí por alguna razón, ¿no?

Mi consejo: cumplir con las restricciones, y así como no soltamos un carro de carreras a alguien que apenas ha sacado su licencia de conducción, es importante acompañar y hacer seguimiento al recién ingresado en estas redes.

Eso sí, habrá un momento en que se deba soltar y confiar. ¿Cuándo? ¡He ahí el “secreto de ser padre”!

Acerca de los peligros

Aunque no me gusta centrarme mucho en los peligros, más que en las oportunidades, es evidente que sí hay potenciales amenazas (que ya reseñé en mi conferencia):

  • Cyberbullying (acoso o matoneo virtual)
  • Revelar demasiada información
  • Depredadores (a estos son los que más miedo les tenemos).

El secreto está en sopesar estas amenazas y protegerse: no es difícil enseñarle a los niños, pero nunca se debe dejar de supervisarlos.

¿Como controlar los contenido que ven nuestros hijos?

Hay dos niveles: en el primero, la tecnología nos ayuda (como los Controles Parentales de Windows, por ejemplo). Este nivel nos cubre de pornografía, racismo, redes explícitas de interacambio sexual, etcétera.

En el segundo nivel están aquellos contenidos que no son filtrables (es un tema largo que explicaré posteriormente). Y para ellos está la educación, únicamente.

Y repito: mis 3 reglas para guiar en el uso de las Redes Sociales a los niños y adolescentes

Estas reglas nos han acompañado por siglos, y sin igualmente relevantes en estas épocas: básicamente, cuando vamos a salir de nuestra casa, nuestros padres siempre nos preguntaban 3 cosas…

  • ¿A dónde vas?
  • ¿Con quien vas?
  • ¿Cuánto te demoras?

Fallar en responder alguna de esas tres preguntas automáticamente negaba el tan ansiado permiso.

Por ello, las reglas que se derivan de esas tres preguntas y aplican para la vida en las redes sociales son:

  • Esté pendiente y controle dónde (en qué páginas, websites, redes sociales) interactúa su hijo cuando está en Internet
  • Haga seguimiento de su lista de amigos. Haga periódicamente una rutina de revisión de su lista de contactos y de personas con las cuales más chatea e interactúa.
  • Ponga límites de tiempo y espacio a su conexión.

 

 

 

Hambre y Explosión Demográfica: la Educación vuelve a ser la respuesta

Sudán: El Buitre y el Niño - Kevin Carter (el niño, al parecer, sobrevivió)

Según los amigos de los anuncios apocalípticos, La Tierra no podrá sostener a su población humana cuando lleguemos a 13.385 millones de humanos, según un cálculo (sorprendentemente válido matemáticamente) hecho por Antoni van Leeuwenhoek en 1677.

Pero puede que no se sobrevenga dicho apocalipsis.

Al fin y al cabo, las políticas de control demográfico están funcionando bien en India y China, las cuales para 2025 habrán llegado a su nivel de reemplazo (aunque Africa será, como siempre, un problema). Y aunque ellas no funcionen siempre podremos confiar en que las guerras, las hambrunas y los eventos naturales se encargarán de estabilizar nuestra población.

De hecho, para quienes temen que no vamos a caber, es importante saber que sólo se necesitaría la mitad del área total de Colombia para albergar a la población total de la humanidad si pudiera poblarse con la misma densidad que Manhattan.

El reto, mi estimado lector, será dar de comer a todos los que estemos aún sobre el planeta. Y la ciencia no puede vaticinar cómo resolver esos problemas que surgirán (con total seguridad) en 40 años, dado que las variables dependerán de las decisiones sociales y políticas que tomemos en el camino.

Por ello, la única variable que podemos manejar desde ya es la educación.

Joel Cohen, quien ha estudiado el asunto de la explosión demográfica durante años, ya se rindió de intentar hacer propuestas sociales, políticas y hasta científicas. Desbordado por el tamaño del reto, dice:

Propongo garantizar que todos los niños estén suficientemente educados para resolver las dificultades que la Tierra enfrentará cuando sean adultos. Es lo único que cambiaría el futuro de forma significativa.

De nuevo, la Educación sale al rescate de la humanidad.

* Fuentes: National Geographic (versión impresa), Enero 2011.
How many people can the earth support? (Joel Cohen)