¿Cómo NO perder una pelea en Twitter?

Es de todos los días ver a twitteros (¿así se escribe?) exponiendo sus puntos de vista respecto a temas políticos, económicos, de farándula y de un largo etcétera; al fin y al cabo, esa es una de las virtudes de esta red social: podemos condensar nuestro pensamiento y exponerlo sin filtro. Es natural, también por la naturaleza social de esta red, que haya desacuerdos, que en algunos casos (cada vez más frecuentes) terminan siendo largas exposiciones de motivos que finalizan con un insulto o una invocación a Hitler (por la Ley de Goodwin …. ¿recuerdan?).

Creo que antagonizar en 140 caracteres no es fácil ni es práctico, por lo que lo primero que deberíamos hacer es llevar la discusión a otro medio. Cuando hay un postulado que quiero defender y que recibe críticas, escribo una exposición con más de 140 caracteres en mi página de Facebook o usando TwittLonger (hay 10.000 servicios parecidos a ese, así que use el que desee).

La razón es simple: los[pq align=»left»]140 caracteres no son suficientes para exponer bien un argumento[/pq], que seguramente tendrá ramificaciones y sustentaciones que escapan la inmediatez y volatilidad de un trino («¿no viste que escribí sobre eso la semana pasada?», «no voy a repetir eso, que ya lo he dicho mil veces», etc ).

Algunas pequeñas reglas (extraídas y adaptadas de este blog en Lifehacker):

No use metáforas. Cosas como «eso que dices es como si estuviera escuchando música en mi casa un viernes en la noche y pusiera a todo volumen el radio de mi cuarto sin importar lo que los vecinos piensen». Redúzcalo a un simple : «eso es egoista».

No cite a Aristóteles. Ni a Platón. ¿Alguna vez ha visto a alguien cambiar de opinión porque un clásico antiguo pensaba distinto? «Eso tiene otro contexto», será la respuesta obvia, y tendría razón.

El que insulta primero pierde. No se deje llevar por el insulto. Además, es una buena forma de acabar con la conversación: «veo que esta discusión no puede continuar en términos elegantes, así que aquí la finalizo. Gracias por su tiempo».

No haga preguntas retóricas: no diga «¿No crees que lo que dices es hipócrita después de lo que has dicho la última semana?»… diga «Después de lo que dijiste esta semana, eso es hipócrita». Convertir una pregunta en una afirmación es una buena forma de ir despejando el camino de la discusión hacia un final constructivo (obvio, si es lo que queremos).

No deje que le hagan preguntas retóricas: la defensa es «Estoy atento a tus argumentos; no hay necesidad de que me preguntes si apruebo cada cosa que dices».

– No use metáforas, no cite a Aristóteles, no involucre a Hitler, no pregunte ni deje que le hagan preguntas retóricas… ¿ya lo dije?

Estas son algunas reglas para poder tener discusiones constructivas, pero que no garantizan un final feliz. Los opinadores recalcitrantes difícilmente dejarán de usar cualquier oportunidad que tengan para defender sus puntos si realmente no quieren escuchar al otro. En ese caso, es preferible retroceder y decir «creo que llegamos al punto en donde podemos estar de acuerdo en que estamos en desacuerdo. Ha sido un rato agradable, gracias.» [pq]No creo que el objetivo de un ejercicio dialéctico tan interesante como la discusión en línea deba enmarcarse en la victoria de convencer al oponente[/pq]… por eso es importante saber cuándo terminarla en términos cordiales.

Ya lo dijo Rusell (si, yo sé que no debería citar a autores, pero esto no es una discusión en línea, ¿o si?):

Cuando alguien trata de convencerme de algo, me está insultando. 

Por eso el ejercicio del disenso no debería requerir que alguien gane, sino el goce de la discusión inteligente. Al fin y al cabo…

Al ganador nunca se le pregunta si era el poseedor de la verdad.

Y esa la dijo… adivinen: Hitler.