Bitácora No. 8857

Muy interesante el mito del noble salvaje, de Jean Jacques Rousseau, referido en la pág. 99 de El Amanecer de todo: una idea que proviene de las charlas de Lahontan con Kondiaronk (un «salvaje» nativo-americano de alto nivel intelectual – gran orador y estratega).  


Después de muchos años, volví a ver este Madrigal de Gutierre de Cetina:

Madrigal

Ojos claros, serenos,

Si de un dulce mirar sois alabados,

¿Por qué, si me miráis, miráis airados?


Si cuando más piadosos,

Más bellos parecéis a aquel que os mira,

No me miréis con ira,

Porque no parezcáis menos hermosos.


¡Ay tormentos rabiosos!

Ojos claros, serenos,

Ya que así me miráis, miradme al menos.

Buen consejo en mal momento: mal consejo.


– en una charla sobre Mendel, el de los Libros, de Stefan Zweig