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Comunicarse bien es el 90% del éxito en el manejo de una crisis

Comunicarse bien es el 90% del éxito en el manejo de una crisis

Barbara Reynolds fue la responsable de la divulgación y comunicaciones del CDC (Centro para el Control de las Enfermedades), en donde manejaba las crisis en casos de pandemias, infecciones y terrorismo biológico.

Creo que no hay alguien con más autoridad para hablar de manejo de crisis…

¿Para qué inventar lo que ya está inventado?

¿Para qué inventar la rueda?Mi formación académica inició como Ingeniero de Sistemas, y como típico programador no me gusta nada de lo que han hecho los demás. Siempre quiero hacerlo todo de nuevo, hacerle los cambios que a mí me parecen relevantes, aunque toque empezar de cero.

Esta forma de hacer las cosas la tuve que abandonar cuando vi su absoluta incompatibilidad con el mundo empresarial.

Si todo lo que vemos lo queremos volver a hacer desde cero vamos a ver cómo todo el mundo se nos adelanta…  personas que eligen el camino del pragmatismo y la eficiencia.

De hecho, empezar en donde han terminado otros es una forma mucho más eficiente de dar inicio a un proyecto emprendedor. Y no sólo más eficiente: es mucho más económico.

Ahora, antes de empezar cualquier desarrollo o producción, mi primera pregunta es: ¿alguien lo hizo antes?

Y como casi siempre la respuesta es “sí”, continúo: “¿Podemos usar lo que ya está construído?; ¿Cómo podemos mejorar lo que ya se hizo?”.

Esas preguntas me han ayudado a evolucionar muchísimas ideas que desde mi “cerebro de programador” tenían que tener un final “perfecto”. Ahora ya creo que “excelente” (que es un poquito menos) es una buena medida.

Y ahí está mi “cerebro empresarial” funcionando.

 

Este es el punto #6 de mi conferencia 40 cosas que he aprendido construyendo una comunidad virtual de +150.000 profesionales.

¿Cómo contrarrestar la iliquidez? Enfóquese en generar ingresos, no sólo eliminar gastos

 

Dice la sabiduría popular que en los momentos de crisis aflora la creatividad. Y puede que sea verdad para otro tipo de crisis que no estén relacionadas con el flujo de caja.

El flujo de caja es la gasolina de nuestra empresa… el flujo de caja, para efectos de lo que estoy escribiendo, se refiere al dinero contante y sonante disponible para operar la empresa. No incluye inversiones (que de todos modos son un buen colchón, pero que su conversión en flujo disponible es un asunto de mediano plazo).

El asesino silencioso

Cuando no tenemos Flujo de Caja vienen los problemas más complejos con los cuales se enfrenta un emprendedor: se retrasan pagos de nómina, impuestos, gastos operacionales o inversión en materia prima. Y cuando eso empieza a suceder la espiral descendente se vuelve dramática.

Si, posiblemente usted tenga historias de personas que en medio de dichas crisis han salido con una idea genial, o que la falta de Flujo de Efectivo fue el laboratorio incubador de su posible éxito. Ambas cosas pueden y seguramente son ciertas.

Pero la falta de Flujo de Caja es el asesino silencioso de muchos, muchísimos emprendimientos.

¿Qué he hecho para contrarrestar la falta de Flujo de Efectivo?

Hay que tener un plan. No le voy a decir que es necesario tenerlo escrito y desarrollado en su totalidad (el mío lo tengo en mi cabeza, por ejemplo), pero es vital darse unos minutos para reflexionar “¿Que pasaría si hoy mi Flujo de Efectivo disponible fuera cero?”.

No se sienta culpable si llorar es el Plan A. ¿Pero tiene Plan B?

Es típico que cuando llegan crisis de Flujo de Efectivo busquemos soluciones cortando costos.

Mi teoría es que debemos concentrarnos en generar más ingresos.

Le cuento uno de mis 350 planes B:

  • Hacer un listado de los productos de más bajo costo que tengo en mi inventario.
  • Hacer otro listado con los clientes más fieles que no tengan dichos productos.
  • Hacer una promoción relámpago a dicho grupo objetivo con una oferta irresistible.

Plan Z: los bancos

Aunque soy alérgico a los créditos bancarios, es bueno tener un crédito rotativo del más bajo interés posible y ya pre-autorizado en una entidad financiera. Esta opción es casi impensable para mí por sus altísimos intereses, y la recomiendo para aliviar costos de materia prima o activos productivos. Recuerde que hay posibilidades de hacer juego financiero con dichos préstamos, pero en la vida real y enfrentado a una crisis de flujo de efectivo, los emprendedores no tendemos a tomar buenas decisiones en ese juego.

Hay muchísimas opciones más, como vender un proyecto de riesgo compartido, buscar inversionistas o hacer liquidaciones de inventario.

El truco: concentrarse en generar ingresos

Cuando he enfrentado retos de este tipo mi enfoque siempre está en la generación de ingresos, más que en recortar costos (perdone que sea tan repetitivo, pero no me canso de enfatizar ese punto).

No tener Flujo de Efectivo disponible genera angustia y parálisis en muchos casos, por lo que la solución más usada es entrar a analizar los costos para empezar a eliminar aquellos que consideramos superfluos. Es obvio: buscamos dar una solución usando las variables conocidas, y esas las conocemos a la perfección.

El enfoque más rentable en estos casos es mirar las variables no conocidas: la de los ingresos relámpagos. ¿Cómo generarlos? ¿Cómo sortear situaciones de bajo Flujo de Efectivo sin desmembrar la empresa y generando más ingresos?

Desde esa perspectiva, puede que la crisis de efectivo sí sea un acelerador de nuestra creatividad y la sabiduría popular demuestre su validez.

 

Este es el punto #31 de mi conferencia 40 cosas que he aprendido construyendo una comunidad virtual de +150.000 profesionales.

La Pirámide Invertida de la Planeación

Pirámide Invertida de la Planeación

Pirámide Invertida de la Planeación

No soy muy buen dibujante, así que pido mil disculpas por el mamarracho que publico hoy, pero tal cual lo he mostrado a mi equipo de trabajo mientras llevamos a cabo la planeación del último trimestre del año y el inicio del próximo.

En estos procesos es usual perder de vista el panorama completo y centrarse en detalles irrelevantes o fácilmente solucionables.

Lo que he aprendido usando este tipo de estructura al abordar la planeación de un negocio es que, manteniendo siempre a la vista la Big Picture (el panorama completo), es fácil encontrar solución a los detalles de implementación.

(Dentro de poco publicaré un ejemplo de implementación de esta Pirámide Invertida en un caso de negocios real. Prometido.)

La técnica de la Pirámide Invertida es usada, regularmente, para desarrollar contenidos de una forma amable para ser leídos en Internet.

Aprender, después delegar

Mi amigo Juan me pidió un consejo esta mañana: ¿cuantas personas debía contratar para llevar a cabo una labor operativa en su empresa?. Como siempre, contesté con otra pregunta: ¿ya conocés el oficio que vas a delegar en esa persona lo suficiente?. Y esta es la respuesta larga…

Antes de delegar una tarea en mi empresa, muchos emprendedores pasamos varios días (y hasta meses) siendo responsables de ella, conociéndola, mejorándola.

De esta forma se tiene un mapa exacto de lo que se debe saber y lo que se debe hacer cuando esta tarea sea delegada.

Tres fallas en esta teoría:

  1. No aplica a todas las labores de la empresa. En mi caso, aplica para cuestiones técnicas, redacción y mercadeo. En el departamento de contabilidad no me ven la cara nunca.
  2. No sirve para empresas en crecimiento rápido.
  3. Abusar de esta figura es contrario a los principios de especialización y delegación efectiva que Mr. Ducker nos enseña.

Pero funciona bien si…

  1. La persona a la cual se le delegará la tarea no es experta.
  2. Las tareas a delegar son de nuestra especialidad.
  3. Es una tarea importante para el funcionamiento de la empresa.

Lo he aplicado en muchas, muchas ocasiones. Así, excusas como “es que no pude entregar a tiempo porque es muy complejo” tienen respuesta rápida (y no muy cortés).

Y además, se ahorra mucho dinero en tiempo de entrenamiento, ya que hemos invertido un buen tiempo en conocer y mejorar los procesos alrededor de esta tarea.

Truco tonto para exprimir el conocimiento de un consultor

Si queremos que un especialista nos dedique más tiempo y nos dé más información, sólo necesitamos un sencillo truco: tomar notas (con lapiz y papel) mientras el especialista habla.

A mí me sucede en las conferencias: cuando veo a los asistentes interesados y tomando notas, me esfuerzo más por darles más información.

Lo contrario también es cierto… si estás aconsejando (o dando una consultoría) y la contraparte no toma nota alguna (así sea que esté grabando la conversación), sentimos inconscientemente falta de interés, lo cual me cohíbe (insisto: incoscientemente, por lo menos hasta hoy) de dar información más detallada.

Mi consejo para quienes reciben consejo/consultoría/servicios: saquen lápiz y papel para exprimir los conocimientos del especialista. Al fin y al cabo, le estamos pagando…

La maldición de saber

Made to Stick: Why Some Ideas Survive and Others Die“Hay una maldición en nuestro conocimiento”, dicen los autores de “Made to Stick: Why Some Ideas Survive and Others Die“.

Cuando sabemos algo, por alguna razón pensamos que los demás también. Y partimos de una cantidad de supuestos que los demás ignoran, y ahí comienzan los problemas de comunicación y difusión.

“Debemos crear ideas que sean simples, pero profundas. Una frase tan profunda que alguien pueda pasar toda una vida aprendiendo de ella.”

Asesorar en temas de mercadeo no es fácil. Las ideas pre-concebidas, e incluso la misma academia han modelado de tal forma las mentes de profesionales de este ramo que nos han hecho los peores vendedores de nuestras propias ideas.

Queremos darle a nuestros clientes la idea que les permita promocionar sus productos, pero al partir de los “supuestos” les quitamos cualquier posibilidad de entender por qué estamos dando tal o cual idea.

“Una frase tan profunda que alguien pueda pasar toda una vida aprendiendo de ella”. Esto sí que es un reto.

“Elevar el nivel del profesional contable”. Esa es la frase que acuñamos como Misión en actualicese.com, y tiene el calibre: llevamos un año desde que la instituímos y aún aprendemos de ella.

Este tipo de frases son precisamente las que no dan nada por sentado, y reflejan una simplicidad y una profundidad que al ser mostradas a los demás, a los recién llegados, a quienes no saben qué somos ni qué vendemos, les dá la dimensión de lo que sabemos y queremos.

Y así, el conocimiento deja de ser una maldición.