21 Abr 2025
Anno Domini
Hoy en la madrugada murió el Papa Francisco.
Francisco murió en el año 2025 A.D. (anno domini de la era cristiana);
o en el 2778 a. u. c. (ab urbe condita: desde la fundación de Roma);
o en el 5786 del calendario lunisolar hebreo;
o en el 5977 después de la creación del mundo según la tradición de los tiempos del calendario juliano;
o en el 7224 si le hacemos caso a los cálculos de Dante.
El Anno Domini es el año cero de la era cristiana, y salió de las cuentas que en el 500 A.D. hizo Dionisio El Exiguo, quien llegó a la conclusión de que Jesús había nacido el el año 753 a. u. c. (después de la fundación de Roma). Se equivocó por 7 años porque a Europa no había llegado por esas fechas la noticia de la invención del cero.
Un par de siglos y medio después su cálculo fue divulgado por el (en su momento) famoso intelectual Beda El Venerable. Tan famoso era que aparece en el décimo canto de El Paraíso de la Divina Comedia de Dante como parte del consejo de sabios, al lado de Tomás de Aquino y Domingo de Guzmán. Beda, escéptico, hizo sus propias cuentas: resultó que Jesús había nacido 3952 años después de la creación del mundo.
Dante, incrédulo como Beda, lo corrigió 6 siglos después en su Canto XXVI de El Paraíso. Esto dice la (monumental) edición comentada por Juan Barja y Patxi Lanceros en las notas de La Divina Comedia, cuando Adán le contesta a Dante cuántos años tiene:
«En lo que hace a su edad, la descompone en dos fases: de un lado se nos dice que ha vivido en la tierra novecientos treinta años, y luego que en el Limbo -al que Beatriz fue en busca de Virgilio-otros cuatro mil trescientos dos eso le da una edad (hasta el gran día de la redención) de cinco mil doscientos treinta y dos (vv. 152-161), tras de los cuales habrá que suponer que se le añadan los que van desde entonces al momento en que Dante se encuentra con Adán, es decir, desde el año treinta y tres de la era cristiana hasta la fecha del 1320 (más o menos), lo que fija la edad que tiene el mundo en el tiempo de Dante en un total de seis mil quinientos diecinueve…-.»
La Divina Comedia, notas de edición Abada
Cuando Francisco llegue al cielo hoy (bueno, supongo yo que allá llegará, pero qué voy a saber), cuando diligencie la casilla en el formulario correspondiente a «¿En qué año murió?» va a tener que pedir ayuda a varios amigos. Quizá su mayor obra papal haya sido morir y haber puesto de acuerdo a tanta gente.
Nota al pie:
Al escribir el párrafo final, recordé el poema sobre la muerte de Narciso:
Pobre del que pensó
(pobre de toda aquella gente)
Que el día más importante
De tu existencia fue el de tu muerte

Esos caminantes que se devuelven son quienes nos dicen Ultreia.











11 Abr 2026
La paradoja de Jevons y los oficios contables
Estas son unas notas para un ensayo en construcción.
La paradoja de Jevons: a medida que la tecnología mejora la eficiencia de consumo de un recurso, aumenta el consumo de dicho recurso.
Ejemplos hay por todos lados: las bombillas LED no bajaron el consumo de energía – inventamos nuevos aparatos para consumir más energía; los vehículos redujeron el tiempo para llegar de un lado al otro – ahora queremos llegar más lejos en el mismo vehículo; la banda ancha hizo más eficiente la transmisión de datos – ahora necesitamos más datos, más banda ancha; la IA vuelve más eficiente la producción de tecnología – ahora queremos más tecnología.
Si una tecnología vuelve más eficiente el uso de cierta materia prima, la paradoja de Jevons implica que se necesitará más de esa materia prima, como pasó con el carbón 1.
¿Qué pasará con ciertas profesiones?
Los radiólogos, por ejemplo: la IA los reemplazaría, sino fuera porque la misma IA está generando mejores resultados que necesitan ser analizados por mejores radiólogos. O los programadores, que ya hacen su trabajo sin tocar una sola línea de código pero producen más software; la paradoja que aquí vemos aplicada está en que la demanda de su trabajo sigue en incremento 2.
El problema es que no sabemos cuándo la paradoja aplica. ¿Cómo sabemos, por ejemplo, si la IA será un agente de mejoramiento o de reemplazo?
Para los radiólogos es un agente de mejoramiento de su profesión. Para los programadores también (por ahora).
Pero… ¿y los contadores? ¿Servirá la IA para mejorar su rol o para reemplazarlos?
Este es un caso de estudio, porque el contador trabaja en tres frentes: en el primero está su día a día: la recolección, depuración, conciliación y registro de información; en la segunda está el cumplimiento (compliance) frente a entes reguladores y terceros interesados (stakeholders); y en el tercero en su consejo en la guía de los negocios.
En el frente del registro contable, el contador será apoyado y posteriormente reemplazado por la IA 3. Esto pasará rápidamente.
En el frente del compliance habrá una aceleración y apoyo de la IA que no podrá ser total, dado que los stakeholders aún necesitan un interlocutor que de fe pública. Aquí puede pasar como la adopción de los tractores en la agricultura: todos pensaban que sería muy rápido, pero las instituciones no estaban preparadas, lo que retrasó su masificación más de 60 años.
La paradoja de Jevons podría aplicarse en el tercer frente, que podríamos llamar «la agregación de valor» (un término opaco). Si este fuera el caso, la IA haría que el trabajo contable mejorara en calidad, por lo tanto se necesitarían cada vez mejores contadores. La profesión se habría salvado. El reto está en definir qué es un «mejor contador» y (más enredado aún) definir al fin la «agregación de valor».
Hay algo que sabemos sobre la «agregación de valor»: está ligada al conocimiento, tanto al adquirido como al generado. El conocimiento adquirido da el poder de generar intención en las acciones, lo cual es muy valioso cuando se cuenta con agentes IA listos para ser liderados. En una biblioteca infinita, hay valor en quien sepa qué libro consultar; en un automóvil a toda velocidad, hay valor en quien sepa pilotear; en un bosque, es valioso quien sepa hacia dónde ir. Saber es poder. El conocimiento empodera la intención y permite hacer preguntas que no se han hecho antes.
Dicho conocimiento (el adquirido) ya está democratizado: es re-escrito y re-publicado cada vez que un GPT contesta una duda de cualquier usuario en palabras nuevas, ofreciendo la misma información pero en forma personalizada, en el tono, profundidad y nivel de detalle que su cliente requiera. El ciclo virtuoso de la democratización del conocimiento que inició con la traducción de los libros sagrados a esta altura va en que una AI nos crea una ruta de entendimiento personalizada. Si seguimos a Jevons, es claro que para generar esas rutas, el conocimiento (adquirido) va a necesitar más conocimiento, del cual tenemos mucho (más de 5000 años de papiros y bytes disponible).
Pero no va a ser suficiente.
Necesitaremos conocimiento nuevo para así completar la definición de la agregación de valor. ¿De dónde se podrá generar conocimiento nuevo?
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Notas: